5 jul. 2015

Para debatir (Intertextualidad y parodia)

El caso Aleph: alegatos para la defensa

Crónica
El acto de respaldo masivo al escritor Pablo Katchadjian, el viernes último en la Biblioteca Nacional, reunió a escritores de todo el arco estético, incluidos Luisa Valenzuela, Claudia Piñeiro y Carlos Gamerro, entre otros. A la vibrante defensa de César Aira, se sumó la declaración del PEN Club internacional.

Una gran discusión literaria fue desplegada por la multitud de lectores que el viernes a la noche se reunió en la explanada de la Biblioteca Nacional para apoyar al escritor Pablo Katchadjian, que en El Aleph engordado intentó reflexionar sobre un clásico: leerlo, asimilarlo y expandirlo. En una causa penal, que luego fue ampliada al fuero comercial,Katchadjian fue acusado por María Kodama de defraudar los derechos de propiedad intelectual de Borges en su cuento El Aleph.
Publicada por una editorial efímera, Imprenta Argentina de Poesía, con una tirada de 200 ejemplares regalados entre amigos, la novela breve de Katchadjian se convirtió en una página nefasta pero a la vez estimulante de la literatura argentina. Escritores e intelectuales tan disímiles como César Aira, Claudia Piñeiro, Carlos Gamerro y Luisa Valenzuela se acercaron a respaldarlo. Ese mismo día, el escritor había recibido el apoyo del PEN Club, una sociedad internacional de escritores, que consideró su persecución como "una reacción desproporcionada ante un experimento literario". El affaire explotó en redes y se diseminó por el mundo con más de tres mil adhesiones hasta ahora. Como agradecimiento, Katchadjian declaró que "El Aleph engordado no es un plagio porque ningún plagio es abierto sobre su fuente. Tampoco es un chiste que salió mal. Es un libro que escribí yo en base a un texto anterior." El Aleph engordado, entiende el autor, trabaja una tensión que al principio parecía estar solamente en el libro, pero que desde que empezó el juicio está sobre él. "Ahora esa tensión está distribuida acá y eso me alivia". Terminó con una reflexión sobre lo que significa la literatura: "Ayer vi que el primer objetivo de la Fundación Borges, según la página oficial, es propiciar la correcta interpretación de la obra de Borges. Los que estamos acá no creemos que haya ninguna correcta interpretación de su obra."
El debate de la explanada continuó en la mesa "Borges: Qué hacer", organizada en un Museo de la Lengua rebalsado de asistentes dispuestos a escuchar al novelista César Aira, el crítico y ex decano de Letras Jorge Panesi y María Pía López, directora del Museo.
"Estoy un poco cansado de esta fantochada", empezó Aira, ciñéndose al meollo literario del caso, y agitó al auditorio diciendo que el escritor debe admirar profundamente porque "admirar con moderación es signo de mediocridad". "Y todo se puede hacer con los escritores admirados: la glosa, la imitación, la parodia." Con los experimentos, entiende Aira, entramos en el campo minado de la metaliteratura. "Cuando un texto deja de ser comunicación, ejercicio de estilo, cruza una línea", sostuvo Aira para concluir que "toda literatura es metaliteratura."
El académico Jorge Panesi bromeó con la figura de las viudas y el odio secreto que mantienen con la obra que custodian. "La falta actual de una edición crítica de la obra de Borges se la debemos a nuestra viuda litigante. Pareciera como si existiera el miedo a la lectura de Borges", sostuvo Panesi. Y en el gesto de Katchadjian percibe la admiración por lo que se lee. "Un gesto que Kodama no puede comprender", disparó. "Nuestra viuda litigante cuida tanto la obra que impide el goce de Borges."
La ensayista María Pía López apuntó a la herencia. "El lector de Borges necesita pelear con la lengua de Borges para escribir, para que su figura no se vuelva asfixiante. En ese sentido es fundamental lo que hizo Katchadjian. Tuvo que lidiar con la herencia". Y para ella, Katchadjian encontró una salida de la asfixia en un gran texto literario. "Son dos modos de lectura, dos modos de ser fieles a la tradición, dos modos de pensar nuestra lengua."






No hay comentarios:

Publicar un comentario